lunes, 3 de noviembre de 2025

 

Bajo la lupa: Análisis en profundidad de la FP Dual: El contraste histórico, regulatorio y macroeconómico (parte 2 y última)

La raíz histórica: Sistema de gremios vs. sistema educativo

El contraste más significativo entre ambos modelos reside en sus orígenes

1. Alemania: Un pilar histórico-gremial (Berufsbildung)

El sistema dual alemán no es una reforma educativa moderna, sino la evolución de una tradición centenaria.

Origen gremial (Siglos XII-XIX): La formación se basa en el modelo aprendiz-oficial-maestro desarrollado por los gremios artesanales. La formación práctica (Lehre) ocurría directamente en el taller. Esto estableció la empresa como el lugar de aprendizaje primario y responsable de la certificación del oficio.

Regulación de la industrialización (finales del XIX): Cuando las empresas industriales adoptaron el modelo de aprendizaje, el Estado intervino para complementarlo, creando la Escuela de formación profesional (Berufsschule) para la teoría (lectura, cálculo y materias técnicas). Esta escuela es un socio formativo de la empresa, no el eje central.

Consenso permanente (Ley BBiG de 1969): La Ley de formación profesional (Berufsbildungsgesetz, BBiG) consolidó el modelo, estableciendo la corresponsabilidad de las empresas, los sindicatos y el Estado, creando un sistema que se autocorrige en función de las necesidades productivas.

2. España: Un trasplante para el empleo (reforma educativa)

La FPD en España nace en el siglo XXI, principalmente como una respuesta reactiva a la alta tasa de desempleo juvenil y al fracaso del sistema tradicional de prácticas (FCT).

Enfoque educativo: El sistema español se origina en la esfera educativa, con la escuela de FP como el centro de gravedad. El objetivo inicial era añadir más horas de práctica a un currículo educativo preexistente, no transformar la función formativa de las empresas.

Ausencia de tradición gremial fuerte: La tradición de gremios con poder regulador se debilitó en España mucho antes que, en Alemania, impidiendo que el tejido empresarial desarrollara la misma cultura de responsabilidad sobre la formación inicial de sus futuros empleados.

 Arquitectura legal y control de calidad: El papel de “El Instituto Federal de Formación Profesional (BIBB)” (centro de excelencia nacional e internacional para la investigación y el desarrollo de la formación profesional (dual) - inicial y continua - en Alemania).

La calidad de la FPD en Alemania está garantizada por un sistema robusto de control y planificación federal que España no posee a ese nivel de centralización técnica.

Eje de Control

Alemania (BIBB y Cámaras)

España (CC.AA. y Centros)

Definición curricular

Instituto federal de formación profesional (BIBB). Define las 325 profesiones duales reconocidas a nivel federal, en consulta tripartita (Estado, Empleadores, Sindicatos). Esto asegura la homogeneidad y la calidad del perfil profesional en todo el país.

CC.AA. y Ministerios. Aunque hay un tronco común, la implementación y adaptación curricular tienen una gran disparidad regional, lo que dificulta la movilidad y la estandarización de la cualificación.

Acreditación empresarial

Cámaras de comercio/artesanía (IHK/HWK). La empresa debe estar acreditada por la Cámara, demostrando que tiene la infraestructura, el equipamiento y, crucialmente, el personal (Ausbilder) con certificación pedagógica para formar en la profesión específica.

Centros educativos/CC.AA. La acreditación se centra en el acuerdo de colaboración. El control sobre la calidad pedagógica del tutor y la infraestructura de la PYME es mucho más laxo y difícil de auditar de forma homogénea.

Examen final

Cámaras. El examen lo organiza la Cámara con un comité tripartito (empresa, sindicato, escuela), asegurando que el título (Gesellenbrief) certifica una competencia laboral real y consensuada.

Centros educativos. El centro evalúa y certifica, manteniendo el foco en el resultado académico y no siempre en un examen de competencia laboral externa y consensuada.

La figura del Ausbilder (formador de empresa): En Alemania, el tutor de empresa no es un simple encargado, sino un formador certificado (Ausbilder) que ha pasado por un curso de cualificación pedagógica. En España, la sobrecarga del tutor de empresa y la falta de cualificación pedagógica formal son un obstáculo crónico para la calidad de la formación práctica.

Impacto macroeconómico y cultural: La brecha de empleabilidad

El resultado funcional de ambos sistemas se refleja de forma dramática en los indicadores macroeconómicos y la percepción cultural de la FP

1. Desempleo juvenil (15-24 años)

El sistema alemán actúa como un colchón contra el desempleo juvenil, ya que gran parte de los jóvenes de 16 a 25 años están o bien estudiando en el sistema dual, o ya han completado su formación con una alta tasa de colocación.

 

Indicador

Alemania

España

Tasa de paro juvenil (Eurostat, 2025 aprox.)

<7% (históricamente entre el 6% y el 9%)

>25% (liderando consistentemente la UE)

Tasa de contratación post-dual

Más del 70% de los aprendices son contratados por la empresa donde se formaron.

La tasa es significativamente más baja y depende mucho de la modalidad y el sector.

La Tasa de Contratación: El Ausbildungsvertrag alemán es una inversión contractual con vistas a la retención. La empresa sabe que invertir en 3-4 años de formación es más barato y efectivo que reclutar y formar talento del mercado abierto. En España, la temporalidad y la rotación post-FPD siguen siendo un problema.

2. La Dimensión cultural: El estatus social

El Azubi alemán: El aprendiz (Auszubildender o Azubi) tiene un estatus social reconocido y respetado. La FP es una vía de prestigio hacia una carrera técnica o de maestro artesano. La sociedad no la ve como una "vía de escape", sino como el camino natural hacia un empleo cualificado y bien remunerado en el sector industrial o artesano.

El estigma español: A pesar de los esfuerzos, la cultura universitaria sigue dominando. La FPD en España compite contra la inercia de enviar a la mayoría de los jóvenes a la universidad, creando un déficit crónico de cualificaciones intermedias que la industria demanda. El término "becario" (a menudo asociado a las prácticas) todavía arrastra, en muchos contextos, connotaciones de precariedad o de formación no remunerada.

Conclusión: La brecha estructural

El fracaso de la FPD en España no es por falta de voluntad, sino por la falta de pilares estructurales y culturales que sustentan el modelo alemán.

El sistema español necesita:

Transferir el poder regulador y certificador a los agentes sociales y cámaras para garantizar la calidad y la relevancia.

Universalizar el contrato de formación intensiva, haciendo que la remuneración y la cotización sean el estándar, elevando el estatus social y laboral del aprendiz.

Invertir de manera masiva en la acreditación y certificación pedagógica de los tutores de empresa para asegurar que el tiempo en la empresa sea formativo y no solo productivo.

A mi modesto entender y sin intentar descalificar a nadie (aunque la realidad es que no se están haciendo las cosas bien, ya que hay mucho burócrata y muchísimo entendido sin entender) se precisan cambios en lo referente a: una responsabilidad compartida, una financiación estable y el prestigio social, la FP Dual en España seguirá siendo un esfuerzo educativo encomiable, pero estructuralmente débil para competir con la eficacia y la escala del modelo alemán.

La excelencia en la FPD en España, la podríamos llegar a conseguir si los que dirigen, dejaran de jugar al “mus”

 


Juan Manuel Sánchez Eugenio

Ingeniero Industrial–Ingeniero de Materiales e Ingeniero Técnico Industrial especialidad Electricidad/Electrónica

Profesor de Educación Secundaria, especialidad de Sistemas Electrotécnicos y Automáticos

Profesor asociado del Área de Proyectos del Departamento de Ingeniería Mecánica y Energía–Escuela Politécnica Superior de Elche–Universidad Miguel Hernández

Asesor del ámbito CTEM (Científico, Tecnológico, Ingeniería y Matemáticas) en el CEFIRE Territorial de Elche

 

Bajo la lupa: El apagón en España del 28 de abril de 2025

Quede claro que este es un artículo de opinión y por supuesto que podría estar equivocado en algunas de mis conclusiones, pero creo que como técnico, me veo en la obligación de transmitir mi creencia en relación con este tema que nos preocupa a todos, a unos más que a otros.

El apagón ocurrido en España el 28 de abril del 2025, fue un suceso complejo que puso de manifiesto las vulnerabilidades del sistema en el contexto de la transición energética. A continuación, se amplía considerablemente el análisis sobre las causas, las implicaciones técnicas y las soluciones.

Profundizando en los motivos técnicos del apagón (la causa multifactorial)

La causa raíz fue un colapso de tensión iniciado por una sobretensión que desencadenó una secuencia de eventos incontrolables, violando el criterio de seguridad (N-1) (la capacidad del sistema de resistir el fallo de un componente importante sin colapsar).

El factor crítico: Control de tensión (Voltaje)

El corazón del problema fue la tensión (el voltaje). Un sistema eléctrico debe mantener la tensión dentro de unos márgenes estrechos. El control de la tensión se realiza gestionando la energía reactiva (una componente de la potencia eléctrica esencial para generar campos magnéticos y mantener la tensión estable).

Déficit de reactiva (control de tensión):

Programación insuficiente: El Operador del Sistema (OS), Red Eléctrica de España (REE), había programado un número históricamente bajo de centrales síncronas (plantas convencionales como ciclos combinados o nucleares) para ese día. Estas centrales son fundamentales porque, al girar, proporcionan inherentemente inercia (estabilidad a la frecuencia) y tienen una excelente capacidad para inyectar o absorber energía reactiva (control de la tensión).

Incumplimiento de consignas: Lo más grave fue que varias de las centrales generadoras que sí estaban programadas y que fueron requeridas por el (OS) para absorber reactiva (y así reducir la sobretensión) no respondieron adecuadamente. Algunas incluso inyectaron reactiva o se desconectaron, agravando el problema.

La sobretensión incontrolable: La combinación de escasos recursos programados y la mala respuesta de los existentes generó una sobretensión que no se pudo contener. Cada desconexión automática de una central por exceso de voltaje actuó como un amplificador de la sobretensión en los nodos adyacentes, creando una reacción en cadena.

El contexto de la transición energética (inercia y vulnerabilidad)

El incidente se produjo con una alta penetración de generación renovable (eólica y fotovoltaica), la cual se clasifica como no síncrona.

Falta de inercia síncrona: A diferencia de las turbinas tradicionales, la solar y la eólica se conectan a la red a través de inversores electrónicos. Esto significa que no aportan inercia al sistema. La inercia actúa como un "volante de inercia" que ralentiza los cambios bruscos de frecuencia. Con baja inercia, el sistema se vuelve mucho más frágil y reactivo ante cualquier perturbación.

Gestión de la frecuencia vs. tensión: La transición ha centrado la atención en la gestión de la frecuencia (el equilibrio entre generación y demanda), pero el apagón demostró que el control dinámico de la tensión es un desafío asimismo crítico, especialmente cuando gran parte de la potencia proviene de fuentes no síncronas.

Soluciones de corto plazo: reforzar la operación y la regulación

Las soluciones inmediatas se centran en la gestión, la supervisión y la garantía de cumplimiento regulatorio.

Medida

Fundamento y alcance

Control y supervisión activa

Imponer mecanismos de telemedida y telecontrol en tiempo real más rigurosos. El OS debe tener la capacidad de verificar al instante que las centrales que reciben consignas de control de tensión (inyectar o absorber reactiva) están respondiendo correctamente. Esto requiere actualizar la regulación y los protocolos de penalización por incumplimiento.

Optimización de la programación

Revisar los modelos de programación para garantizar que siempre se mantenga un margen de seguridad de inercia y reactiva adecuado, incluso en escenarios de alta generación renovable. Esto implica remunerar de forma justa a las unidades síncronas por los servicios de apoyo a la red que prestan (inercia, control de tensión).

Mejora de la interconexión (estrategia operativa)

Aunque es un activo de largo plazo, a corto plazo se pueden optimizar los protocolos de intercambio y la coordinación operativa transfronteriza con países vecinos (Francia y Portugal) para usar las interconexiones como apoyo de emergencia de forma más eficiente y rápida ante disturbios.

Soluciones de largo plazo: Transformación estructural y tecnológica

Las soluciones estructurales implican una inversión en tecnología y un cambio en la arquitectura de la red para asegurar la estabilidad en un sistema 100% renovable.

Almacenamiento y recursos formadores de red

La clave para el futuro del sistema es integrar soluciones que imiten la estabilidad que aportaban las centrales síncronas tradicionales.

Baterías con capacidad Grid-Forming: No basta con instalar baterías para almacenar energía. Es esencial que los inversores de estas baterías (y, en su caso, de las plantas renovables) sean de tipo Grid-Forming (formadores de red). Estos inversores pueden operar independientemente de la red y son capaces de establecer la tensión y la frecuencia, actuando como si fueran una máquina síncrona, inyectando inercia sintética y reactiva de forma dinámica.

Compensadores síncronos: Instalación de compensadores síncronos en puntos estratégicos de la red de transporte. Son máquinas giratorias (similares a generadores sin motor primario) que no producen energía activa, sino que están dedicadas exclusivamente a gestionar la energía reactiva y aportar inercia al sistema.

Desarrollo de la red y digitalización

Aumento de interconexiones: Continuar con los proyectos de aumento de la capacidad de interconexión con Francia, especialmente el Golfo de Vizcaya (futura línea submarina). Mayor interconexión significa mayor estabilidad al permitir compartir recursos de estabilidad y capacidad con un mercado más amplio.

Redes inteligentes (Smart Grids): Desarrollar la digitalización profunda de la red (transporte y distribución) para permitir una monitorización y control más granular y rápida. Esto es vital para un sistema descentralizado donde la generación y el consumo fluctúan constantemente.

Marco regulatorio adaptado

El marco regulatorio debe evolucionar al ritmo de la tecnología.

Servicios de ajuste y accesorios: Crear o adaptar los mercados de servicios de ajuste y servicios accesorios para remunerar adecuadamente la aportación de inercia y reactiva por parte de las nuevas tecnologías (baterías, inversores grid-forming, etc.), garantizando que la seguridad del sistema se priorice económicamente.

El apagón de 2025 fue un "toque de atención" que mostró que la velocidad de la implantación renovable debe ir acompañada de una transformación paralela en la arquitectura y la regulación del sistema para garantizar que la estabilidad de la red no sea una víctima de la transición energética.

Vamos a correr menos con el temita de la famosa agenda 20-30 la cual se nos quiere imponer si o si sin darnos ninguna otra opción y más avanzar con los tiempos dando los pasos cortos pero seguros.

                          Juan Manuel Sánchez Eugenio

Ingeniero Industrial

Ingeniero de Materiales

Ingeniero Técnico Industrial en Electricidad/Electrónica

Profesor de Enseñanza Secundaria (ciclos formativos) Especialidad Sistemas Electrotécnicos y Automáticos.

Profesor asociado del Departamento de Ingeniería Mecánica y Energía, Área de Proyectos de Ingeniería, Escuela Politécnica Superior de Elche, Universidad Miguel Hernández 

Asesor del ámbito Científico, Tecnológico, Ingeniería y Matemáticas del CEFIRE Territorial de Elche












lunes, 13 de octubre de 2025

 Bajo la lupa: Profundizando en el análisis estructural y legislativo de la FP Dual España vs. Alemania (parte 1)

El éxito histórico del sistema de Formación Profesional Dual (FPD) en Alemania y las persistentes dificultades para su consolidación en España no residen únicamente en los porcentajes de alumnado o la estructura empresarial. El contraste real se encuentra en la arquitectura legislativa, el modelo de financiación y el profundo pacto social y cultural que define la relación entre educación y trabajo en cada país.

La raíz del problema español: Legislación, financiación y dilución.

La implementación de la FPD en España ha sido un esfuerzo de "trasplante" desde un sistema puramente educativo a uno que busca el equilibrio entre el centro y la empresa. La nueva ley, si bien ambiciosa, genera nuevos desafíos estructurales:

1. La Dualidad obligatoria y su dilución (Ley de FP 2023)

La gran reforma española convierte la FPD en el modelo único de la Formación Profesional (FP), pero lo hace diferenciando dos modalidades que, para muchos expertos, diluyen el concepto dual:

Modalidad de FP

Porcentaje mínimo en empresa

Vinculación del alumnado

Crítica principal

FPD General

Mínimo 25% del currículo (mínimo 500 horas).

Convenio de colaboración (estatus de estudiante).

Riesgo de maquillaje: Puede ser percibido como una simple extensión de las antiguas FCT (prácticas) en el tiempo, sin garantizar la función formadora de la empresa en el currículo.

FPD Intensiva

Mínimo 35% del currículo (puede superar el 50%).

Contrato de formación (estatus de trabajador-aprendiz).

Baja penetración: Es el modelo más cercano al alemán, pero su implantación depende totalmente de la disposición de la empresa a realizar un contrato de formación con remuneración y cotización, lo que limita su crecimiento en el tejido PYME.

El riesgo es que la FPD General, al no exigir un contrato ni una participación curricular superior al 25%, se convierta en la modalidad mayoritaria. Esto universalizaría la "dualidad" en el nombre, pero no en la profundidad formativa y laboral

2. La formación del tutor de empresa

En España, la figura del tutor de empresa es crucial, pero a menudo recae en personal que no ha recibido una formación pedagógica específica ni el tiempo liberado necesario para el seguimiento. El tutor debe garantizar la adquisición de los "resultados de aprendizaje", pero en la práctica, puede limitarse a asignar tareas no relacionadas con el plan formativo por necesidad productiva

3. El desafío de la financiación centralizada

A diferencia de Alemania, en España no existe un sistema de financiación empresarial directo y obligatorio dedicado al sistema dual. Las empresas participan por incentivos (reducción de cuotas a la Seguridad Social en la modalidad de contrato o subvenciones autonómicas), pero no tienen un mecanismo de inversión estructural en el sistema.

El modelo alemán: Un consenso social y un pilar económico.

El éxito alemán (Duale Ausbildung) radica en que es, ante todo, un pacto económico y social, no solo un modelo educativo. La clave es la corresponsabilidad tripartita (Empresa, Estado y Agentes Sociales) y su regulación estricta.

1. La arquitectura institucional: Cámaras como garantes de la calidad

Mientras en España el Ministerio de Educación y las CC.AA. tienen el peso regulador, en Alemania, las Cámaras de Comercio e Industria (IHK) y las Cámaras de Artesanía (HWK) son los actores centrales de la calidad y la certificación.

Regulación curricular: Las Cámaras definen, junto con los agentes sociales, los contenidos y perfiles profesionales necesarios para las empresas.

Contratos y exámenes: Son las Cámaras quienes registran el contrato de aprendizaje (Ausbildungsvertrag) de cada alumno y organizan los exámenes finales (teóricos y prácticos). Esto asegura que la titulación responde directamente a las necesidades del mercado laboral y no solo a los criterios del centro educativo.

2. Estatus del aprendiz: el contrato de formación

El estudiante alemán es, desde el día uno, un aprendiz contratado y remunerado por la empresa (un sueldo que aumenta progresivamente).

Compromiso legal: El contrato regula los derechos y deberes, garantizando que el tiempo en la empresa sea formativo. Esto da al joven un estatus de trabajador joven, con derechos laborales y seguridad social, erradicando el estigma de la "práctica no remunerada".

Inversión a largo plazo: La empresa invierte porque sabe que, al finalizar los 3-4 años, tendrá un empleado totalmente cualificado para su línea de producción y con un alto índice de retención.

3. El modelo de financiación (sistema descentralizado)

El sistema alemán no se financia con una única tasa federal, sino a través de la inversión directa y descentralizada de las empresas. El coste de la formación (salario, recursos del centro de trabajo y tutorización) es asumido por la empresa, que lo considera una inversión en capital humano.

El Estado se encarga de financiar la escuela de FP (Berufsschule) y la coordinación. Este sistema ha demostrado ser mucho más estable a los ciclos económicos que los modelos basados en subvenciones puntuales.

Conclusión estratégica

El principal escollo para que la FPD Dual "funcione como debería" en España es que aún no se ha logrado la transferencia de la responsabilidad formativa de la escuela al ecosistema productivo.

 

Variable clave

Modelo español

Modelo alemán

Eje de la formación

Centro educativo

Empresa

Rol de cámaras

Consultivo/Asistencial

Regulador/Certificador

Mecanismo de retorno

Retención post-contrato

Alta tasa de retención post-aprendizaje

Percepción social

Vía secundaria

Vía de prestigio y éxito laboral

Para que España se acerque al modelo alemán, la universalización de la FP Dual debe ir acompañada de una mayor autonomía y poder de certificación a los agentes sociales y cámaras de comercio, y de la creación de incentivos fiscales y estructurales más ambiciosos que obliguen a las empresas a ver la formación como un gasto de inversión y no un coste adicional. Sin un consenso social que eleve la FP a la altura de la universidad, el estigma y la baja participación persistirán.

 


Juan Manuel Sánchez Eugenio

Ingeniero Industrial–Ingeniero de Materiales e Ingeniero Técnico Industrial especialidad electricidad/electrónica

Profesor de Educación Secundaria, especialidad de Sistemas Electrotécnicos y Automáticos

Profesor asociado del Área de Proyectos del Departamento de Ingeniería Mecánica y Energía–Escuela Politécnica Superior de Elche–Universidad Miguel Hernández

Asesor del ámbito CTEM (Científico, Tecnológico, Ingeniería y Matemáticas) en el CEFIRE Territorial de Elche

martes, 30 de septiembre de 2025

 Bajo la lupa: FUNCIONAMIENTO ACTUAL DE LOS CEFIRES en la Comunidad Valenciana

¿Es el más idóneo? sí o no

El sistema de formación permanente del profesorado de la Comunitat Valenciana se articula principalmente a través de la red de Centros de Formación, Innovación y Recursos Educativos (CEFIREs). Estos centros, dependientes de la Conselleria de Educación, actúan como las unidades operativas encargadas de ejecutar la política de formación y actualización docente a nivel territorial. Su funcionamiento se basa en la descentralización de la oferta formativa para adaptarla a las necesidades específicas de las distintas áreas geográficas y especialidades educativas.

Estructura y organización

La red de CEFIREs se organiza en dos tipologías principales:

CEFIREs Territoriales: Son los centros de referencia en un área geográfica determinada. Ofrecen una oferta formativa general que cubre las necesidades de todos los niveles educativos (Infantil, Primaria, Secundaria y Formación Profesional) de su zona.

CEFIREs Específicos: Están especializados en un área temática o modalidad educativa concreta. 

Ejemplos de estos son:

Liderazgo Educativo: Formación para directores y equipos directivos.

Educación Inclusiva: Programas centrados en la atención a la diversidad y el bienestar emocional del alumnado.

Formación Profesional: Cursos específicos para el profesorado de FP.

Lenguas e Internacionalización: Programas para la enseñanza de idiomas y proyectos de internacionalización.

Creación de Recursos y Competencia Profesional Docente: Focales en la innovación metodológica y la competencia digital.

Su ámbito de actuación es autonómico, lo que les permite coordinar y unificar la formación en sus respectivas especialidades para toda la comunidad.

Cada CEFIRE cuenta con un equipo de asesores de formación, que son docentes de carrera especializados en diferentes áreas, y un equipo de gestión administrativa que coordina los recursos y las actividades.

Funciones y servicios principales

El funcionamiento diario de un CEFIRE se centra en una serie de funciones clave para el desarrollo profesional del profesorado:

Planificación y ejecución de la formación: Basándose en las directrices del Plan Anual de Formación Permanente del Profesorado, los CEFIREs diseñan, organizan e imparten una amplia variedad de actividades formativas. Estas incluyen cursos, seminarios, jornadas, talleres y grupos de trabajo. La modalidad puede ser presencial, en línea o híbrida, con el objetivo de ofrecer flexibilidad a los docentes.

Asesoramiento y apoyo a centros: Una de las funciones más importantes es el acompañamiento directo a los centros educativos. Los asesores de formación trabajan junto a los equipos directivos y claustros para identificar necesidades, diseñar planes de formación a medida para el centro y apoyar la implementación de proyectos de innovación.

Gestión de recursos y proyectos: Los CEFIREs actúan como centros de recursos educativos, facilitando el acceso a materiales didácticos, bibliografía especializada y herramientas tecnológicas. También promueven y supervisan la creación de grupos de trabajo, donde docentes de diferentes centros se reúnen para investigar, desarrollar e intercambiar buenas prácticas.

Acreditación y certificación: Los CEFIREs son los responsables de acreditar la participación del profesorado en las actividades de formación y de expedir los certificados correspondientes, los cuales son necesarios para el reconocimiento oficial de la formación.

Funcionamiento operativo

El proceso de inscripción y gestión de la formación se realiza a través de plataformas telemáticas. Los docentes pueden consultar la oferta formativa disponible, inscribirse en los cursos y gestionar su expediente de formación de manera online. Una vez finalizada la actividad, el CEFIRE emite la certificación correspondiente, la cual se integra en el historial de formación del docente para su valoración en los diferentes procesos de la carrera profesional (oposiciones, concursos de traslados, etc.).

El CEFIRE IDEAL

Un CEFIRE enfocado en las necesidades reales

Un modelo de CEFIRE ideal se centraría en ser un centro de apoyo y recursos, no solo un organizador de cursos. Sus características principales serían:

Proactividad y cercanía: En lugar de esperar a que los docentes y centros pidan formación, el CEFIRE ideal debería tener un papel proactivo. Esto implica que sus asesores estarían constantemente en contacto con los colegios e institutos de su zona, conociendo de primera mano las necesidades del claustro y del alumnado. La formación se diseñaría "a la carta" para cada centro, en lugar de ofrecer un menú de cursos genéricos.

Asesoramiento experto: Los asesores de formación serían profesionales con experiencia probada en el aula y con conocimientos especializados en innovación educativa, metodologías activas y tecnologías. Su función no solo sería impartir cursos, sino también acompañar a los equipos docentes en la implementación de proyectos de centro, actuando como mentores.

Modelo híbrido de formación: La oferta formativa combinaría lo mejor de diferentes formatos. Los cursos en línea, por ejemplo, permitirían flexibilidad, mientras que las sesiones presenciales, especialmente en grupos de trabajo, fomentarían el intercambio de experiencias entre docentes y la creación de redes profesionales. La formación se centraría en la práctica, con talleres, seminarios y grupos de trabajo que culminen en la creación de materiales o la puesta en marcha de proyectos.

Evaluación continua: Un CEFIRE ideal tendría un sistema de evaluación robusto para medir el impacto real de la formación. Esto no solo se haría con encuestas de satisfacción, sino también a través de la observación de los cambios en la práctica docente, la mejora de los resultados del alumnado y la difusión de las buenas prácticas entre la comunidad educativa.

En definitiva, un CEFIRE óptimo sería un socio estratégico para los centros educativos, un espacio dinámico y un motor de cambio que impulse la innovación desde el propio sistema.

 


Juan Manuel Sánchez Eugenio

Ingeniero Industrial–Ingeniero de Materiales e Ingeniero Técnico Industrial especialidad electricidad/electrónica

Profesor de Educación Secundaria, especialidad de Sistemas Electrotécnicos y Automáticos

Profesor asociado del Área de Proyectos del Departamento de Ingeniería Mecánica y Energía–Escuela Politécnica Superior de Elche–Universidad Miguel Hernández

Asesor del ámbito CTEM (Científico, Tecnológico, Ingeniería y Matemáticas) en el CEFIRE Territorial de Elche

 

viernes, 26 de septiembre de 2025

 

Bajo la lupa. Las Matemáticas

La mente de Einstein como brújula para la Educación Valenciana

Las matemáticas, a menudo encasilladas como una disciplina abstracta y tediosa, son en realidad el lenguaje del universo y el motor de la creatividad humana. En la Comunidad Valenciana, tenemos la oportunidad de transformar la educación matemática para que deje de ser un obstáculo y se convierta en una herramienta para el éxito y la innovación. Para lograrlo, debemos ir más allá de los libros de texto y adoptar una forma de pensar que encapsula la esencia de la ciencia: la de Albert Einstein. Él no era un prodigio del cálculo, sino un genio de la intuición.

La intuición científica: Más allá del cálculo mecánico

Einstein valoraba la intuición sobre el conocimiento. Creía que la verdadera inteligencia radicaba en la imaginación y la capacidad de hacer conexiones inesperadas. Para él, las matemáticas no eran un fin, sino el medio para expresar ideas complejas. En la educación valenciana, este enfoque se traduce en un cambio de paradigma:

De la memorización a la visualización: En lugar de simplemente recitar fórmulas, los estudiantes deben ser capaces de visualizar lo que representan. Por ejemplo, al estudiar las ecuaciones de la relatividad especial, Einstein se imaginaba a sí mismo viajando en un rayo de luz. Este tipo de experimento mental (o Gedankenexperiment) es algo que podemos fomentar en el aula. ¿Qué pasaría si la tierra fuera un dodecaedro? ¿Cómo se vería un gráfico de y=x2 si solo pudiéramos movernos en ángulos de 45 grados? Estos ejercicios no solo hacen que las matemáticas sean más divertidas, sino que también desarrollan una comprensión intuitiva y tridimensional de los conceptos.

Del "saber" al "sentir": Las matemáticas, como la música o el arte, tienen una belleza intrínseca que se puede "sentir". El objetivo no es solo que los estudiantes "sepan" la respuesta, sino que "sientan" por qué es la respuesta correcta. Esto requiere ir más allá de los algoritmos y centrarse en la lógica subyacente. Cuando un estudiante entiende por qué la suma de los ángulos de un triángulo es 180 grados, la fórmula se vuelve secundaria, pues la comprensión profunda ya está presente.

La humildad ante la complejidad: El valor del error y la persistencia

Einstein era un ser humano. Cometió errores monumentales en sus teorías. La diferencia con otras personas era que él veía el error como un catalizador para la innovación. A menudo decía que no era más inteligente que los demás, solo que se quedaba con los problemas por más tiempo. Esta mentalidad es vital para las aulas valencianas:

Desmitificar el fracaso: En las matemáticas, el error es a menudo visto como una derrota. Debemos cambiar esta percepción. Un error es simplemente una oportunidad para aprender y una fuente de información valiosa. Al animar a los estudiantes a analizar sus errores en lugar de simplemente corregirlos les estamos enseñando a pensar críticamente y a desarrollar, habilidades esenciales en cualquier campo.

 Cultivar la persistencia: No todos los problemas matemáticos se resuelven de inmediato. El verdadero aprendizaje a menudo ocurre cuando el estudiante se enfrenta a una dificultad y persevera. Al fomentar esta persistencia, estamos preparando a los estudiantes para los desafíos de la vida real, donde las soluciones no siempre son obvias.

Conectando los puntos: El pensamiento interdisciplinario

Einstein no solo era un físico; también era un filósofo y un humanista. Su forma de pensar era inherentemente interdisciplinaria. No veía la física, la filosofía y las matemáticas como campos separados, sino como facetas de una misma realidad.

En la Comunidad Valenciana, debemos alentar a los estudiantes a hacer estas mismas conexiones. ¿Cómo se usan las matemáticas en la música para crear ritmos? ¿De qué manera la geometría explica la belleza de la arquitectura gótica en el centro de Valencia? Al conectar las matemáticas con otras asignaturas, les estamos mostrando a los estudiantes que esta disciplina no es una isla, sino el puente que une todas las áreas del conocimiento.

Adoptar la mentalidad de Einstein en la educación matemática valenciana no es solo una cuestión de pedagogía, es una filosofía de vida. Es el camino para formar a las próximas generaciones de pensadores, innovadores y solucionadores de problemas.

Ante esta situación nos debemos preguntar, ¿Cómo podemos, como educadores y padres en la Comunidad Valenciana, empezar a aplicar estos principios hoy mismo?

 

Juan Manuel Sánchez Eugenio

Ingeniero Industrial–Ingeniero de Materiales e Ingeniero Técnico Industrial especialidad electricidad/electrónica

Profesor de Educación Secundaria, especialidad de Sistemas Electrotécnicos y Automáticos

Profesor asociado del Área de Proyectos del Departamento de Ingeniería Mecánica y Energía–Escuela Politécnica Superior de Elche–Universidad Miguel Hernández

Asesor del ámbito CTEM (Científico, Tecnológico, Ingeniería y Matemáticas) en el CEFIRE Territorial de Elche

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