lunes, 4 de agosto de 2025

 Bajo la lupa: Seguimos reflexionando sobre la FP

¿Por qué la FP en la Comunidad Valenciana no despega? Entre la burocracia asfixiante y la sombra de la Dirección General

La Formación Profesional (FP) es, sin duda, la palanca más potente para la empleabilidad juvenil y la competitividad de una economía moderna. Su promesa de conectar directamente el aula con el mundo laboral es irrefutable. Sin embargo, en la Comunidad Valenciana, a pesar de su potencial y de las reformas a nivel nacional, la FP no está funcionando como debería. Se percibe una lentitud exasperante, una desconexión persistente y una frustración creciente. La pregunta es inevitable: ¿por qué la FP valenciana, en lugar de volar, apenas levanta el vuelo? Y, ¿hasta qué punto es responsable la Dirección General de Formación Profesional?

La anatomía de un despegue fallido: Problemas estructurales

Los problemas de la FP en la Comunidad Valenciana no son un secreto. Son el resultado de una combinación de factores que operan en diferentes niveles:

  1. La crónica desconexión con el tejido productivo:

La principal crítica es la brecha persistente entre la oferta formativa y las necesidades reales del mercado laboral. Las empresas valencianas, especialmente en sectores de alta tecnología, digitalización o energías renovables, claman por perfiles específicos que no encuentran. Por otro lado, la creación y actualización de ciclos formativos es lenta, no logrando anticiparse a la demanda de nuevas profesiones o adaptarse a la obsolescencia de otras. El resultado: jóvenes formados en áreas con menor demanda o con habilidades desactualizadas, y empresas que no cubren sus vacantes.

  1. La asfixiante burocracia y la lenta ejecución:

La agilidad administrativa es clave para la FP. Sin embargo, los procesos para la puesta en marcha de nuevos ciclos, la homologación de infraestructuras o la gestión de convenios para la FP Dual son a menudo excesivamente lentos y complejos. Esto retrasa la respuesta a las necesidades del mercado y desincentiva la participación de las empresas y la innovación de los centros. La gestión de fondos europeos o de programas específicos también puede verse entorpecida por la rigidez burocrática.

  1. La FP Dual: Un potencial ahogado en dificultades:

La FP Dual es el futuro, pero en la Comunidad Valenciana no termina de despegar al ritmo necesario. La escasez de empresas dispuestas o capacitadas para acoger alumnos, la falta de personal específico y con dedicación exclusiva en los centros para gestionar las relaciones con las empresas, y la complejidad de los trámites para ambas partes, son barreras significativas. La nueva ley de FP exige una mayor dualización, lo que pone aún más presión sobre un sistema que ya lucha con este modelo.

  1. Recursos humanos y materiales insuficientes o desactualizados:

Mantener la FP a la vanguardia requiere inversión constante. La actualización del equipamiento de talleres y laboratorios es costosa y, si no se realiza, los estudiantes se forman con tecnologías obsoletas. Además, atraer y mantener a profesorado cualificado con experiencia real en la empresa es un desafío. Las condiciones laborales y la burocracia para acceder a la docencia a veces disuaden a profesionales valiosos.

  1. La percepción social: Un estigma persistente:

Aunque ha mejorado, la FP sigue arrastrando en algunos sectores una percepción de ser una "opción de segunda" frente a la universidad. Esta visión limita el número de estudiantes que la eligen y dificulta la labor de orientación. La falta de una estrategia de comunicación potente y continuada para desmitificar la FP y mostrar sus excelentes tasas de empleabilidad es un fallo crucial.

¿Es culpable la Dirección General de FP? La carga de la responsabilidad

La Dirección General de Formación Profesional, como máximo órgano gestor de esta área en la Conselleria de Educación, ostenta una responsabilidad innegable en el funcionamiento (o disfuncionamiento) de la FP en la Comunidad Valenciana. Su papel es estratégico y operativo:

  • Definición de políticas y estrategias: Es la responsable de la hoja de ruta, de la anticipación a las necesidades del mercado, y de la agilidad en la creación y actualización de la oferta formativa. Si la oferta no se alinea con la demanda, la responsabilidad inicial recae aquí.
  • Gestión y simplificación burocrática: Tiene la capacidad y el deber de identificar y eliminar cuellos de botella administrativos. Si los trámites son lentos, si la gestión de convenios de Dual es engorrosa o si la homologación de centros se eterniza, es una señal de fallo en su gestión interna.
  • Asignación de recursos y personal: La Dirección General decide dónde y cómo se invierten los fondos, y si se dotan los recursos humanos (orientadores, gestores de Dual en centros) necesarios para que la FP funcione. Si los centros se sienten solos en la búsqueda de empresas o en la gestión de programas, es un fallo de apoyo centralizado.
  • Promoción y comunicación: Tiene la potestad de impulsar campañas de concienciación y orientación profesional que cambien la percepción social de la FP. Si esta percepción no mejora, la estrategia comunicativa es deficiente.
  • Colaboración con agentes sociales y económicos: Su rol es fundamental para construir puentes con empresas, asociaciones sectoriales y sindicatos, asegurando que la FP responda a las necesidades reales del tejido productivo. Si esta colaboración es insuficiente, la desconexión persistirá.

En resumen, sí, la Dirección General de FP es una pieza central y, por tanto, tiene una parte muy significativa de la responsabilidad en el funcionamiento actual de la FP valenciana. Sus decisiones (o la ausencia de ellas), su capacidad de gestión, su agilidad para adaptarse y su liderazgo estratégico son determinantes.

Un futuro pendiente de reforma: La urgencia del cambio

El problema de la FP en la Comunidad Valenciana no es una cuestión menor; es una cuestión de futuro. El éxito de nuestros estudiantes, la competitividad de nuestras empresas y la cohesión social de la región dependen en gran medida de que la FP funcione como un motor bien engrasado.

Para desatascar esta situación, se necesita:

  • Una Dirección General de FP con una visión clara, proactiva y una capacidad de gestión excepcional. Que se anticipe, simplifique y lidere.
  • Inversión decidida y eficiente en infraestructuras y tecnologías.
  • Incentivos reales y simplificados para la participación empresarial en la FP Dual.
  • Una reestructuración de la orientación profesional que desmonte prejuicios y muestre la FP como la vía de éxito que es.
  • Agilizar la adaptación de la oferta a las demandas cambiantes del mercado laboral.

La FP valenciana tiene el potencial para ser líder, pero para ello, necesita superar sus propios "lastres" y que sus máximos responsables asuman un liderazgo firme y transformador. ¿Está la Dirección General de FP lista para asumir este desafío? La respuesta determinará el futuro de miles de jóvenes y de nuestra propia economía.

Este artículo se redactó con fecha 3 de agosto de 2025

 

Juan Manuel Sánchez Eugenio

Ingeniero Industrial – Ingeniero de Materiales – Ingeniero Técnico Industrial

Profesor de Enseñanza secundaria Conselleria de Educación (Ciclos Formativos – Especialidad: Sistemas Electrotécnicos y Automáticos)

Profesor asociado en el Área de Proyectos de Ingeniería del Departamento de Ingeniería Mecánica y Energía de la Escuela Politécnica Superior de Elche – Universidad Miguel Hernández.

Asesor del ámbito CTEM (Científico, tecnológico, Ingeniería y Matemáticas) en el CEFIRE Territorial de Elche

 

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